Kaneda se ha consolidado como una referencia para los aficionados a la gastronomía japonesa en Santander, pero es un lugar que genera opiniones muy definidas. No es el típico restaurante japonés de diseño minimalista y ambiente zen; su propuesta de valor se centra casi exclusivamente en la autenticidad y la contundencia de sus platos, dejando la decoración en un segundo plano. Situado en la Calle Río de la Pila, este pequeño local se presenta con una fachada sencilla que no anticipa la intensidad de sabores que se gesta en su cocina.
La experiencia en Kaneda rompe con los prejuicios desde el primer momento. El espacio es reducido, con una decoración descrita por muchos como austera e incluso inconsistente, donde una pared bien ambientada contrasta con otra simplemente blanca. En días concurridos puede sentirse algo caluroso, y el ambiente es más el de una taberna bulliciosa que el de un lugar para una cena romántica. Sin embargo, es precisamente esta atmósfera informal y sin pretensiones la que para muchos forma parte de su encanto, un lugar donde lo importante sucede en el plato.